MACO presenta: “Registro = imagen=memoria=sonido=registro” de Adrián Cuevas Iturbe y Enrique Maraver

Buscar la confluencia del sonido e imagen a través del tiempo en la relación de naturaleza y espíritu. La imagen pone la atención en la naturaleza como un hacia fuera, algo exterior. Se muestra por medio de una evidencia sobre un acontecimiento. Cada acontecer es arrojado al pasado por la conciencia y crea distancia.

El pasado es un lugar para alojarse, salvándose de ser destruido.

El sonido fija la atención en el espíritu como un hacia adentro, algo interior. Es quien dicta los movimientos de conducta. Consume el tiempo íntegramente y lo llena, valorando cada uno de los proceso sensoriales.

La realidad junto con el tiempo, son un medio, un paso. Al combinar una imagen con sonido, la realidad se hace presente y se magnifica.

La unión sin limites entre el ser en sí mismo y el mundo en derredor, es el momento en el que se obtiene la confluencia. Un acontecer enteramente sustanciado.

Al fijar nuestra atención en estas direcciones redescubrimos una realidad que ya estaba ahí. Existe una transformación que opera sobe el conocimiento y abre el ánimo hacia la confianza, es entonces cuando podemos cuestionar libremente nuestra asimilación de la experiencia.

El capturar aconteceres en nuestra medida humana es una forma de hacer memoria.

Registrar la memoria nos hace poder conservarla, consultarla y tener la posibilidad de reinterpretarla. Un volver las pupilas y oídos hacia un brotar de la percepción y de la conciencia propia.

Fijar la atención en el exterior. Fijar la atención en el interior. Percatarnos de cómo se experimenta uno a sí mismo, y percatarnos de un cúmulo de significaciones particulares de un tiempo y espacio.