GRUPO PROCESO PENTÁGONO: POLÍTICAS DE LA INTERVENCIÓN 1969-1976-2015

Ficha técnica

Exhibición: Grupo Proceso Pentágono: Políticas de la intervención 1969-1976- 2015 Curaduría: Pilar García

Artistas: Colectivo fundado por Felipe Ehrenberg (Ciudad de México, 1943), Carlos Finck (Ciudad de México, 1946) y José Antonio Hernández Amezcua (Ciudad de México, 1947) y Víctor Muñoz (Ciudad de México, 1948). Posteriormente se unieron Carlos Aguirre (Acapulco, 1948), Miguel Ehrenberg (Ciudad de México, 1952-2006). Lourdes Grobet (Ciudad de México, 1940) y Rowena Morales (Ciudad Obregón, 1948)

Género: Histórica / Colección

Soportes: Instalación, pintura, fotografía, video, cartel, material documental. Exposición  Grupo Proceso Pentágono: Políticas de la intervención 1969-1976- 2015

Primera retrospectiva del Grupo Proceso Pentágono, que propone una reconstrucción de la trayectoria de uno de los colectivos más importantes y politizados del arte reciente del país. Desde su fundación en 1976, Proceso Pentágono se ha reunido para realizar obras en momentos socio-políticos álgidos, y ha creado piezas que sostienen una actitud contestataria frente al conflicto político, trabajando a partir del debate y discrepancia entre sus integrantes. Este pionero del movimiento de los Grupos de los años 1970, ha sostenido una actitud crítica y subversiva frente a las políticas represivas del Estado, por medio de un lenguaje conceptual e informativo basado en la investigación social. La muestra articula el recorrido con materiales del archivo que custodia el MUAC, obras clave que proponen un nuevo lenguaje que provienen de diversas colecciones y reconstrucciones de ambientes.

Objetivos: Mostrar panoramas históricos que investiguen a profundidad la invención cultural en México durante la segunda mitad del siglo XX. Grupo Proceso Pentágono

El Grupo Proceso Pentágono fue un colectivo de artistas mexicanos, activo en la Ciudad de México entre 1976 y 1985 – con intervenciones esporádicas hasta 1997. Fue pionero del “movimiento de Los Grupos” – fenómeno surgido a finales de los años setenta que se caracterizó por una efervescencia de colectivos artísticos con énfasis en la experimentación y la crítica social. Inicialmente formaron parte del Grupo Felipe Erenberg, Carlos Fink , José Antonio Hernández Amezcua y Víctor Muñoz a raíz de la invitación a participar en la X Bienal de Jóvenes de París de 1977. Posteriormente se unieron al colectivo Carlos Aguirre, Miguel Ehrenberg, Lourdes Grobet y Rowena Morales. La lista de colaboradores nacionales e internacionales es amplia y hace patente la creación de una gran red de artistas experimentales que tuvieron contacto durante esta década marcada por fuertes procesos de represión y dictaduras, y para quienes la tarea fundamental consistió en inventar nuevas formas de producir arte. Participó en eventos institucionales e independientes como la Sección Anual de Experimentación del Salón Nacional de Artes Plásticas de 1979 organizada por el INBA, impulsó la creación del Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura – al que se sumaron varios colectivos de artistas de los años setenta – abrió camino en la noción de generar procesos colaborativos con movimientos activistas y sindicales, y creó uno de los primeros espacios independientes de arte y cultura, el Centro Proceso Pentágono –desde donde organizaron muestras de artistas nacionales e internacionales, proyecciones, y eventos culturales y de apoyo social. Participaron también en el Primer Coloquio Latinoamericano sobre Arte No- Objetual y Arte Urbano celebrado en Medellín, Colombia, en 1981. La muestra propone una relectura tanto d la producción artística como de la dinámica interna de trabajo del Grupo en distintos momentos de su trayectoria, a partir del estudio y la presentación de documentos del Fondo Proceso Pentágono que forma parte del acervo documental del Centro de Documentación Arkheia y de la colección del MUAC en colaboración con colecciones institucionales y privadas. La tarea fundamental de la exposición es realizar una lectura histórica que muestre las fisuras y discrepancias que caracterizaron el trabajo de Proceso Pentágono, uno de los grupos de artistas más importantes y vanguardistas de las últimas décadas. Proceso Pentágono se caracterizó por mantener una actitud crítica y contestataria con lenguajes vanguardistas ante eventos de tortura, desaparición y asesinato de integrantes de grupos políticos disidentes en México y Latinoamérica, fenómeno de purga política conocido como “guerra sucia”. Sus obras, acciones y procesos generan comentarios críticos a políticas de represión de Estado desde la experimentación y la reivindicación constante de una dimensión colectiva en la producción artística. Su producción puede ubicarse en los lindes del arte conceptual latinoamericano –generalmente caracterizado como político –, el surgimiento del performance – o arte acción – , la crítica al sistema cultural y artístico, y el no-objetualismo – concepto creado por el crítico peruano Juan Acha, con quien mantuvieron estrechos lazos de colaboración. X BIENAL DE PARÍS (1977) La décima edición de la Bienal de Jóvenes de París organizó una sección dedicada a América Latina a cargo de Ángel Kalenberg, diretor del Museo de Bellas Artes de Montevideo. Por parte de México, Helen Escobedo, directora del Museo Universitario de Ciencias y Arte de la UNAM decidió invitar a grupos de artistas que utilizaban estrategias de intervención urbana y ambientaciones políticas. En ese marco se conforma Grupo Proceso Pentágono, quien produjo la obra Pentágono (1977) que puso en escena prácticas de tortura habituales en Latinoamérica, con referencia al edificio emblemático del ejército norteamericano. Los artistas criticaron la selección de Kalenberg acusándolo de ser funcionario de un gobierno en dictadura, y produjeron una memoria disidente del evento. HOTEL MARX (1983) En conmemoración al centenario de la muerte de Karl Marx, el Museo del Palacio de Bellas Artes organizó una exposición colectiva. Grupo Proceso Pentágono presentó una instalación constituida por una mesa y sillas así como por un gran ventanal a través del cual se puede leer en letras de neón: Hotel Marx. La producción de la obra requirió juegos de perspectiva e instalaciones eléctricas. El día de la inauguración los artistas se sentaron a la mesa, platicaron y bebieron toda la noche. Ehrenberg publicaría una nota sobre la pieza en la que se refería a Marx como un tío que a veces llega a casa y luego se va, un visitante de paso.